Y tampoco tiene que ver con el talento.
Te explico,
durante mi año de Descanso y relajación calificado por el plan Bolonia como Erasmus, hice algo que sigo usando hoy para abrir puertas. El que lo quiera usar para abrir otras cosas ya es asunto suyo.
Antes de llegar a cada ciudad, hacía siempre lo mismo:
Mandaba un mail.
Nada ostentoso
era un mail en frío para que me dieran un tour por la agencia y me concedieran una entrevista. De las que nunca contestaron no te puedo contar nada.
De las que sí, habrá un episodio entero en mi podcast.
(y no todas)
Te dejo 3:
3!!!!
Estas son, entre otras, algunas cosas que me contaron en estas agencias. Igual puedes aplicarlas si estás empezando en publicidad… o si ya ni te acuerdas de por qué empezaste.
Me entrevisté con un jefe de cuentas con nombre extraño que me contó:
→ Qué hicieron cuando tenían que trabajar con dos clientes que se odiaban… sin perder a ninguno.
→ Por qué (siendo una agencia independiente) han rechazado ofertas de compra durante más de 40 años.
→ Cómo han conseguido una de las relaciones de cliente-agencia más largas de la industria publicitaria.
→ Cómo diseñar una agencia antifrágil que no depende de un solo mercado (85% global).
(Aquí se está riendo de mis chistes, parece que no pero los daneses se ríen así)
Y por último
y no por ello más importante,
cómo hice que me invitara a comer después para seguir acribillándole a preguntas.
Aquí estuve hablando con una estratega de:
→ Diseñar mensajes efectivos para una ciudad en la que puedes desayunar en Europa y cenar en Asia. Donde la religión y la cultura cambian en cuestión de calles.
→ Estar presente 2 años seguidos en la Superbowl sin pagar por estar en la Super Bowl gracias a una campaña que has hecho (y ganar un Effie).
→ Como mantenerse agencia indie pero tener oficinas en Nueva York, Dubai y Riad con solo 10 años.
(me estaba contando que si ves mal un gatito llamas al gobierno y se lo llevan al hospital)
(PD: estoy sorprendida. No lo parece, pero lo estoy.)
Mi favorita.
Todo un ejemplo de picaresca publicitaria, en una ciudad de Europa en la que lo fácil sería dedicarse a otra cosa.
Quizás te interese especialmente si te estás iniciando en esto de la publicidad o si ya llevas 40 años en un puesto de junior.
→ La historia va de un inmigrante que no hablaba el idioma, y en vez de echarle, consigue inventarse un puesto de la nada y que le abran un departamento en la agencia que ahora lleva él mismo.
Increíble.
(no hay pie de foto)
Hablamos de más cosas. Bastantes mejores, de hecho. Pero no las puedo contar por aquí. Primero, porque pierde gracia.
Y segundo, porque: